El cliente no paga por consultoría: se suscribe a un sistema que trabaja.
No cobramos por análisis, por recomendar herramientas o entregar un proyecto llave en mano. Construimos, mantenemos y mejoramos un sistema adaptado al proceso de cada cliente.
La relación continúa mientras el sistema trabaja y genera resultados, cada vez mejores.
Lo nuestro es una relación, por eso nuestro modelo es de suscripción.
¿Cómo lo veríais en vuestro caso?